Barbara Vizmanos Lamotte

Presentar un nuevo número de la revista de salud pública de la Sociedad Mexicana de Salud Pública implica reconocer el esfuerzo colectivo que lo hace posible. Cada artículo aquí incluido es el resultado de muchas horas de reflexión, análisis, escritura, revisión y cuidadoso diseño editorial; y también de compromiso con el derecho a la salud y con la construcción de conocimiento que contribuya a transformarla. Autores, revisores y el comité editorial han trabajado con dedicación, rigor y, sobre todo, con la ilusión de ofrecer a nuestras lectoras y lectores materiales que inviten no solo a informarse, sino a pensar y a actuar.

En esta ocasión, algunos manuscritos no pudieron completarse plenamente para su publicación y deberán ser retomados por sus autores para atender, con mayor detalle, las recomendaciones realizadas. Esperamos poder incluirlos en el siguiente número de la revista. Esto no debe interpretarse como una limitación, sino como parte del ejercicio necesario para fortalecer nuestros procesos editoriales, consolidar criterios de calidad y promover la mejora continua. Publicar también es aprender, y aprender juntos. Con ello, buscamos preservar la experiencia de la lectura como un espacio de encuentro armónico: un momento para compartir información, interrogarnos, contrastar miradas y abrir posibilidades de acción colectiva, a través de textos muy cuidados y fundamentados.

Los trabajos que conforman este número nos invitan a mirar la salud pública desde problemáticas que atraviesan estructuras, sujetos, instituciones y trayectorias de vida. Se analizan los costos humanos y organizacionales de la pérdida de talento en el servicio público, junto con las tensiones que enfrentan quienes cuidan a pacientes crónicos, evidenciando el desgaste emocional que emerge como un desafío ético extensible a todo salubrista en primera línea de acción. También se abordan iniciativas de educación para la salud dirigidas a adolescentes como es la prevención del VPH, mostrando la relevancia de intervenir tempranamente en la formación para el autocuidado.

Desde la atención primaria se presentan reflexiones sobre el rol estratégico de la enfermería y de otras figuras históricamente invisibilizadas, como las y los farmacéuticos, cuya participación sigue siendo limitada en el sistema de salud mexicano a pesar de su potencial para el acompañamiento terapéutico y comunitario. A esto se suma una propuesta teórico-conceptual para la construcción de sistemas de gestión de calidad en el primer nivel de atención, entendidos no como un mero mecanismo de administración, sino como una orientación ética hacia el cuidado integral.

Este número también incorpora un valioso análisis del sistema de salud en su dimensión político-institucional, particularmente en torno a los programas sectoriales contemporáneos y el tránsito de un modelo centrado en la protección financiera hacia uno que reconoce el cuidado como responsabilidad moral colectiva. Asimismo, se incluye una revisión sobre los retos actuales de la protección financiera en salud en un contexto de desabasto y falsificación de medicamentos, problemática que expone vulnerabilidades profundas en las formas de garantizar su acceso efectivo.

También encontramos revisiones sobre problemáticas infecciosas que, aunque antiguas, mantienen vigencia y complejidad (consideraciones actualizadas sobre la rabia, el análisis del mimetismo infeccioso-autoinmune en la vigilancia epidemiológica, así como la infección por ricketsia en la fiebre de las Montañas Rocosas). Asimismo se analizan las consecuencias biológicas y sociales del bajo peso al nacer, cuyos efectos se extienden mucho más allá de los primeros años de vida y que requieren la contribución de todas y todos en su prevención, registro y atención.

Agradecemos profundamente la confianza depositada por las autoridades de la Sociedad Mexicana de Salud Pública a este Comité Editorial. Su respaldo ha permitido cuidar con esmero cada etapa, con el propósito de ofrecer un espacio para que quienes desean comunicar, hallen una voz acompañada, fortaleciendo tanto la comunicación científica como la divulgación hacia públicos más amplios. Este apoyo ha sido fundamental para sostener la convicción de que publicar no es solo presentar resultados, sino compartir conocimientos, experiencias y reflexiones que pueden transformar nuestra comprensión y nuestras prácticas en salud pública.

Confiamos en que este número del año 2025 contribuya a mantener viva la conversación sobre lo que significa cuidar, acompañar, enseñar, gestionar y decidir en salud pública. Sean todas y todos invitados a compartir la lectura de este número como una práctica común: un acto de reflexión que nos sitúe frente a nuestros desafíos y, al mismo tiempo, frente a nuevas posibilidades de transformación, como Sociedad que busca la construcción colectiva de propuestas para el bienestar y la salud de la población a la que nos debemos.

Con gratitud y ánimo renovado,

Barbara Vizmanos a nombre del Comité Editorial
Revista De Salud Pública
Sociedad Mexicana de Salud Pública, A.C.